No pocos, dentro y fuera de Bolivia, lo estigmatizaron por su condición de indio de origen aymará, cuando asumió la Presidencia de esa nación suramericana, en el año 2005.
Pero se equivocaron en toda la línea,
quienes pensaron que Evo Morales sería incapaz de conducir con éxito los
destinos de una país, que ha demostrado que va pa´rriba, como solemos
decir aquí en la Isla; y bajo el liderazgo de quien en enero de 2013
recibió la presencia rotativa del Grupo de los 77 + China, integrado por
133 de los 193 estados miembros de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU).
Todo ello constituye un descrédito más,
para aquellos que minimizaron el talento de Evo, que constituye hoy uno
de los líderes más carismáticos, y de mayor autoridad y prestigio de
Latinoamérica y el Caribe, así como de la comunidad internacional. Evo
ha demostrado ser un político fuera de serie, alguien que está escapa´o,
como dijeran los muchos ciudadanos que le admiran y respetan hacia la
Cuba profunda.
Pero Evo más allá de las indiscutibles
virtudes y cualidades señaladas, cuenta con los avales de una gestión de
Gobierno, que le valió ser proclamado por el Movimiento Al Socialismo
(MAS), como candidato a la reelección en los comicios presidenciales, a
efectuarse el cinco de octubre de 2014.
¿Por qué Evo Morales va en busca de su
tercer mandato presidencial? La bonanza petrolera boliviana- cuatro mil
millones de dólares de ingresos en el año 2013, muy superior a los 670
millones que el Estado recibía, cuando Evo llegó al Gobierno y
nacionalizó los hidrocarburos- ha permitido socializar dichas
utilidades, como por ejemplo el pago del bono Juancito Pinto,
correspondiente a la gestión de 2013, que consiste en un beneficio de
200 bolivianos (unos 28 dólares) destinados a los estudiantes de
colegios fiscales, desde el primer grado a cuarto de secundaria para
disminuir la deserción escolar.
Según expresó el propio Evo, haciendo
alusión al Banco Mundial, Bolivia está “en transición a clase media,
estamos mejorando nuestra economía”- alrededor de un millón de
ciudadanos alcanzaron ese estatus social y el crecimiento económico
reportado en 2013 fue de 6,7 por ciento, respectivamente-, hasta tal
punto que sus reservas internacionales son superiores a los 13 mil 772
millones de dólares, gracias al pago de los bonos soberanos que fueron
colocados en la bolsa internacional de Nueva York con gran demanda de
los inversionistas.
El espectro de los beneficios sociales en
Bolivia resulta bien amplio, de una manera tal que en mayo de 2013 Evo
Morales proclamó la Ley 378, que incrementó el monto de la Renta
Dignidad de dos mil 400 bolivianos (347 dólares) al año a tres mil
bolivianos (430 dólares), y adelantó que para el 2015 los beneficiarios
del bono- a los ciudadanos más pobres- llegarán a un millón en todo el
país.
Bajo la conducción de Evo, el Gobierno
Boliviano promulgó en septiembre de 2013 una ley que permitirá al Estado
recuperar sin compensación casi el 70 por ciento de las propiedades
mineras en manos privadas, que serán limitadas a solo un 30 por ciento
sus concesiones.
Si alguien dentro o fuera de Bolivia
persiste en sus dudas sobre la capacidad de Evo Morales, para conducir
los destinos de esa nación andina, cuando asumió el Gobierno en 2005, al
frente del cual se ha mantenido hasta 2014, tras sucesivas
reelecciones, con crecientes índices de popularidad entre el electorado,
lo conmino a que profundice en la obra de este hombre-pueblo.
Evo recibió en Cuba, en septiembre de 2011,
el Título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Políticas por parte de la
bicentenaria Universidad de La Habana, ocasión en que los cocaleros
bolivianos, por quienes este indio-Presidente echó para siempre su
suerte, de seguro hicieron un alto en su labor, para sumarse al
homenaje, como escribí entonces, en este propio sitio web.
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